BAFICI CLUB

Posted on May 4, 2012

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Resumen sincero de sobre el BAFICI [14].  En los días del festival no alcazaban las horas ni la única vida que tengo. Se trastornó en una mezcla de mundos, idas y vueltas que de a poco te iban dejando un poco inconsciente.

BAFICI CLUB

Pero primero… Durante los días del BAFICI [14] apenas si dormía. Entre la facultad, el trabajo, el blog y el festival quedaba muy poco de mí para repartir en tan poco tiempo. Te levantás un día siendo un blogger que tiene que informar de manera innovadora sobre el festival para ser una opción interesante. Salís corriendo al trabajo y traducís lo que te mandan si es que hay hasta que se hacen las 7 y te ponés la credencial de prensa con tu nombre real y te dejás absorber por el festival, las películas que podés ver, a veces tres seguidas entre las 19:30 y las 24:00. Finalizada la última proyección todo se acalla y caminás tranquilo hasta tu casa sabiendo que el día siguiente va a ser igual.

Te levantás siendo un blogger.

Busqué actividades interesantes del festival cosas que valieran la pena y las hubo. Algunas para gente del palo tales como “Cómo producir en la ciudad de Buenos Aires”. Otras más interesantes como la charla de Ruth Beckerman y Miguel Gomes.

Te vas corriendo para entrar a tu trabajo como traductor. Te despertás frente a tu monitor sin nada que hacer ni ganas de que algo aparezca.

Las películas con las que me fui encontrando variaban. La primera fue “Déjame entrar” (en el BAFICI figuró como “Criaturas de la noche: Vampiros”) en la retrospectiva de Tomas Alfredson. Hermosa, sentimental, inocente, romántica… Las que encontré después variaron entre abúlicas, más o menos y me gustaron, pero hasta ahí.

Buscás a la tarde algo de info de todo lo que te llega de prensa para subir al facebook del blog.

El viernes fue “Invasion o Alien Bikini”, un lime, pero quizá demasiado exagerado. El sábado hubo picos, la versión de “Viaje a la luna” con música de Air fue algo maravilloso. Estar viendo en el cine una película de más de cien años es muy fuerte, (creo que se puede conseguir on-line). “Aquí estoy, Aquí no” la primera película chilena que vi en el festival me entusiasmó como para salir a buscar más de esas cinematografías emergentes (queda bien decirlo así).

Salís corriendo con tu credencial que acredita con tu nombre real que pertenecés a prensa.

“The woman in the septic tank” una película festivalera que critica a las películas festivaleras. En el medio de la peli el director snob que vuelve de Venecia despliega sus plumas y comenta que tiene una invitación del Festival de Mar del Plata ¿Palo re contra encubierto que le sacó una sonrisa a Wolf?

Conocí la nueva sección del Centro Cultural San Martín diseñado por el estudio de Mario Roberto Álvarez (el señor que diseñó el Teatro San Martín originalmente). Una maravilla, da gusto ir así a ver pelis o lo que sea.

Salís de la primera proyección. Parás un segundo, salís al frente del Starbucks, apagás el cigarrillo y corrés a la siguiente sala. Te escanean la credencial y te dicen que podés pasar. En tu cabeza la única preocupación que se revuelve es la de llegar en hora y conseguir un asiento más o menos bueno.

Llegar temprano o en hora a cualquier proyección significaba tener que esperar mínimo diez minutos en cada caso. No estuvo bueno. “Castelar e Nelson Dantas no país dos Generais”, “Crulic – the path to beyond”, “Whores’ glory”. Tres documentales seguidos para la noche del lunes. El segundo fue el pico alto, ya iba con expectativas por los comentarios de Koza sobre la peli en el FICUNAM meses atrás. Me gustó, no creo que sea una obra maestra, pero no hay que ir al BAFICI a buscar eso sino otro tipo películas que no solemos encontrar a diario en las salas.

Bajás por segunda vez, fumás el segundo y mirás a la cohorte que Santiago Mitre (Juez del BAL) tiene a su alrededor todo el tiempo. Los snobs se amuchan entre ellos en grupos aislados con sus lentes enormes a cuestionar decisiones autorales que a nadie le importan. Beatriz Sarlo arroja la ceniza en el tacho con una mano mientras sostiene el catálogo en la otra y salís corriendo para llegar a la última proyección de la noche. Dudas si hacerlo o no. ¿Cuánto dura? Dos horas veinte. Mmmm, duda. Bueno, vamos. Café, cinco pesos y arranca.

Van apareciendo cosas: “Bonsai”, “Al cielo”. Buena jornada.

Jueves, mi cabeza no puede más, 24hs al día es muy poco tiempo para cuatro vidas en paralelo. No apareció Tyler Durden. Mi cuota estaba saciada tres días antes de finalizar el festival. Hubieron cosas buenas y cosas más o menos. Una tibieza cruda durante la semana y media y algunos momentos para recordar. Quedaron películas en el tintero, “Papirossen” “The policeman”, “Verano”, “Los salvajes” y seguramente otras tantas.

Más de 400 films condensados en una semana y media. Cuatro vidas no son suficientes, menos aún 24hs.

Epílogo

Mucha gente va al festival para hacer bandera y creerse mejor por ver el buen cine porque no es comercial. Mentira, el BAFICI no busca mostrar buen cine, esa no es la impronta de ningún festival (o no debiera de ser), pero en particular del festival de cine independiente de Buenos Aires que busca películas transgresoras que tengan una búsqueda, algo nuevo, algo joven. Eso es una apuesta y yo lo valoro por ello. No sos lo que ves, no sos la manera en como adornas tus palabras, no sos mejor que lo que criticás del resto por considerarlos snobs, no sos la indiferencia que impostás. You’re the all-singing, all-dancing crap of the world.

Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto…

Quiero agradecer a  mi amiga Juliana Rojas, Diseñadora Gráfica,
por el diseño de la imagen destacada de este post.
Te pasaste hermana

Publicado en Alta Peli el 3/05/2012

Posted in: Alta Peli