El amor es desorden.

Posted on June 26, 2012


Ella encerró a un hombre en el sótano, quise detenerla pero no pude. Ella está de espaldas a mí entre la puerta del placard de mi cuarto y yo. Tengo que salvarlo. Se da vuelta y veo su cara demoníaca, como la de un zombie. En mi mano hay un hacha, peleamos, le corto la cabeza. Sí, la mato.
La dejo sobre la cama, en mi cuarto de día. Ahora no vive y yace junto a mí. Una sábana blanca la cubre, yo estoy al lado, mirando por la ventana. Se mueve, está viva, con cinta scotch que le une la cabeza con el cuerpo, pero vive. Nos miramos, la amo y ella a mí. Por la ventana se ven a unos ancianos en una pileta olímpica de un hotel haciendo gimnasia. La cama está en otra posición ahora, paralela al lado de la ventana. Queremos hacer el amor pero la cortina no nos cubre lo necesario, podrían vernos los ancianos de afuera. Intento cerrar la cortina lo mejor que puedo. No hay caso, siempre hay un hueco que queda libre para mostrar lo que pasa. Si la cama fuese un poco más alta esto no pasaría. Desde abajo pueden ver por debajo de la pared, es sueño y tiene sentido. Una mujer bien cuidada para sus cuarentas nada seguida por un señor mayor. Los veo enfrente mío, nadando en el aire de mi cuarto. Ella está al lado y no podemos hacer el amor. Mis primas y mi tía entran para revisar algo, no sé qué. No les puedo decir que se vayan, no tengo las agallas. Se van, la puerta queda abierta. El anciano sigue persiguiendo a la mujer, la veo de nuevo, no es tan bella, le falta un diente y está gorda.
Ella está de pie, le veo la cinta que pega el cuello al cuerpo. Ella, quien había sido un monstruo al comienzo de esta narración, es una persona de cara blanca, mirando con una sonrisa y la amo, con fervor, con amor. Ya casi que me siento un monstruo por haberle cortado el cuello.
Manuel Bláuab ©
Posted in: Literatura