A Saucerful of Secrets: PINK FLOYD Y SUS DISCOS SINCRONIZADOS CON FILMS

Posted on February 14, 2014


Pink Floyd tiene fama no sólo por su música, oh si, sino por ser una banda con muchos misterios, A Saucerful of Secrets. Ya en época temprana, la banda buscó incorporarse al mundo del cine para componer bandas sonoras con More, 1969 y Zabriskie Point, 1970 de Antonioni. Y, como muchos saben, siempre estuvo la intención de Pink Floyd de inmiscuirse con Stanley Kubric en algún proyecto. El caso emblemático fue con 2001: Odisea en el espacio, 1968, y se cree que el tema Echoes de Meddle sincroniza perfecto con la secuencia final llamada Jupiter and Beyond the Infinite.

Desde el comienzo, a mediados de los años 60’, la banda hacía jam sessions, (zapadas), por largas horas frente a un proyector con imágenes sugerentes para componer sus canciones, o al menos así se dice. No sería casualidad entonces creer que pudieran optar por el mismo sistema pero ya con películas, como sería el caso de Echoes y 2001. Acá es donde la cosa comienza a ponerse interesante.

THE DARKSIDE OF OZ

Dark-Side-of-the-Rainbow-2En el año 1973 salió a la luz The Darkside of the Moon, que fue el resultado de la banda y su manager por meterse en el mercado americano, (sí, TDotM nace con pretensiones comerciales, chupate esa). Este no es sólo un disco emblema de Pink Floyd, la música y la historia del rock, sino que tiene una concepción y vida muy misteriosa. En relación a los discos que venían sacando, este tiene una particularidad que comienza a hacerse más patente con los discos venideros como Wish you were here, etc… Es una obra completa desde principio a fin con un concepto marcado –me pregunto cuál- y una misma estética. Todos sentimos que hay algo más detrás de ese disco, en cada canción, en cada frase. En la película Pink Floyd – The Making of ‘The Dark Side of the Moon’, 2003, de Matthew Longfellow, te muestran con material de archivo y entrevistas la creación del disco desde el principio. Pero no hay mención acerca de la correlación con The Wizard of Oz,(El mago de Oz), 1939.

Según cuenta la leyenda, al tercer rugido del león de la MGM en …Oz hay que darle play a The Dark Side of the Moon y maravillarse con la sincronización perfecta que existe entre ambos. Varios se ponen del lado extremo en afirmar que esto fue absolutamente adrede dado que de otra manera no podría explicarse tal exactitud.

Para ser justos, es cierto que hay sincronizaciones que llaman mucho la atención como la risa en On the run con la risa del León cuando aparece. Hay otras cosas que son relaciones hechas en las que uno puede creer o no. Por ejemplo, cuando Judy Garland se balancea sobre una madera al principio de la peli sincroniza con la letra de Breathe que dice balanced on the biggest wave. Mientras suena The great gig in the sky, también al comienzo, la casa de Dorothy vuela por el espacio. La palabra Gig tiene varias acepciones, una de ellas es Baile pero la otra también es Canoa. Por lo cual no sería tan descabellado tomar la relación de la casa como una Gran Canoa en el Cielo. Personalmente, le creo a Rick Wright cuando le pidieron a la cantante del tema que sacara de adentro sus sentimientos acerca de la muerte en donde uno puede darle otra relación a lo que llegaría a significar El gran baile en el cielo. Si bien es cierto que no hay que preocuparse por lo que quiso hacer el artista, no es un tema menor, (esto está tomado del documental que mencioné previamente).

Las relaciones entre el disco y la peli siguen y siguen y son llamativas. Sin embargo, uno puede aceptarlas tanto como no. Lo cierto es que el misterio que envuelve a Pink Floyd vuelve a varios en escépticos que buscan y que quieren creer en esto.

Ustedes pueden buscar la peli ya sincronizada y juzgar por ustedes mismos.

A SAURCEFUL OF SECRETS

Metropolis

Metropolis relacionado por Wendland
con Ron Geesin & Roger Waters
– The Body (1970)

Hasta hace un tiempo, creía que estas eran las únicas relaciones existentes entre Pink Floyd y el cine. Pero no, joven. Aún hay más. Resulta que muchos fans, como era de esperarse, no contentos solamente con The Dark Side of Oz, comenzaron a buscar más películas sincronizadas en las que pudieran ver la mano misteriosa de Gilmour y compañía.

Si buscan en youtube, van a encontrar una sincronización entre Wish you were here y Metropolis, la versión anterior a la restaurada. Durante el primer tema, el punto de mayor sincronización que podría asegurar es cuando Freder y María se ven a los ojos y en el disco suena now there’s a look in your eyes. Por lo demás no podría dar demasiado crédito.

Buscar sincronizar cada disco con cuanta película a uno se le cruce sería un trabajo bastante engorroso, molesto, arduo y largo. Digo, a menos que una persona con la pasión suficiente para esto aparezca no podría hacerse un verdadero estudio exhaustivo al respecto. Una de esas personas es Andrew C. Wendland quien desde el año 97’ no para de buscar todas las películas que pueda sincronizar con Pink Floyd y otras bandas como Beatles, Roadiohead, Alan Parsons Project, Oasis, entre otros.

En su página, http://moviesyncs.com/pink_floyd.html, explica como comenzó este viaje a fines de los años noventa y cómo ha llegado al día de hoy. El hombre está muy compenetrado con la causa y claramente cree firmemente en que estas sincronizaciones son 100% reales y a pesar de que Pink Floyd, o los que quedan vivos, no aseguren nada, es porque le gusta guardar secretos. Wenland, es terminante con respecto a esto y asegura sentir lástima por quienes descreen de estas sincronizaciones.

En su página web hay una larga lista de películas y albums sincronizados con películas, entre los que se destacan: Metropolis y Music from The Body (de Roger Waters) ; King Kong y Amused to death (de Roger Waters) ; Lo que el viento se llevó y Meddle ; El día que la tierra se detuvo (1968) y A Saucerful of Secrets ; Alicia en el país de las maravillas y The Wall; y la lista sigue y sigue con puros clásicos como: Star Wars, Citizen Kane, The Rocky Horror Picture Show.

En cada una de estas sincronizaciones halladas aparece la explicación de Wenland y otros asociados como Bob Carroll y demás. No sé ustedes, pero yo me los imagino como pequeños Mulder buscando aliens por todos lados.

SYNCS, SYNCS EVERYWHERE

Más allá de la veracidad de entusiastas como Wenland, el ejercicio es interesante. La masividad de hallazgos en esta página creo que le quita un poco el crédito. Es como si en todos lados hubiesen sincros y relaciones intertextuales entre el arte del album y las letras con la película.

Todas estas sincros son tan probables como lo contrario. Las relaciones son arbitrarias y como tales su credibilidad está sujeta a la disposición de cada uno en aceptarlas como no. Además, si es una práctica tan común, como lo aseguran sumando a bandas como The Beatles, Oasis, Radiohead y Alan Parson, ¿Cómo es que no ha hecho público? Porque cualquier canción puede basarse en cualquier otra obra y sin tener que pagar derechos, si es que ese fuese el caso.

Estas posibles sincros quedan en plano de la sospecha y del rumor. Son atractivas porque toman discos especiales y los vuelven misteriosos. Si yo fuera miembro de algunas de las bandas señaladas en estas prácticas, tomaría la precaución de ser ambiguo en torno a esto y dejar que la popularidad y las ventas crezcan.

I want to believe…

(esta nota se publicó en Alta Peli el 24 de junio del 2013)

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